Premiado por su labor en la difusión de las ciencias geológicas


Premiado por su labor en la difusión de las ciencias geológicas

Desde el 7 al 11 de agosto se realizó el XX Congreso Geológico Argentino en Tucumán, donde participaron docentes e investigadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas y Naturales. El Dr. Héctor Lacreu, docente jubilado de la Facultad, brindó una conferencia sobre la problemática de la alfabetización geológica.

Debido a su extensa trayectoria en esta temática y los aportes realizados, recibió el premio Juan José Nágera por su labor en la difusión de las Ciencias Geológicas. El experto explicó sobre su participación en el congreso, la importancia de la alfabetización de la disciplina y expresó por qué la geología continúa siendo su pasión.

¿Por qué es fundamental la alfabetización de la geología?

Considero que la alfabetización geológica es fundamental porque es una metáfora de la capacidad que debe tener todo ciudadano para “leer” los sucesos sociales locales y globales para comprender y actuar en el mundo en el que vive. En el caso de la geología, este aspecto es fundamental porque es un campo disciplinar prácticamente ausente en la educación secundaria argentina. Además, los escasos contenidos existentes en la educación primaria carecen de una adecuada secuenciación y sus didácticas no son adecuadas porque toman como modelo a las ciencias experimentales y ello impide conocer la singularidad de la geología como ciencia histórica.

En segundo lugar, pienso que es fundamental en la formación de ciudadanos que sean capaces de comprender el “funcionamiento de la Tierra”, para poder interpretar y actuar en relación con la mayoría de las problemáticas ambientales. Recordemos que generalmente surgen de interacciones inadecuadas, a veces delictivas, entre la sociedad, los recursos y los riesgos naturales. Entre los recursos geológicos podemos reconocer a los suelos, los recursos mineros e hídricos y al paisaje.

¿Y sobre los riesgos?

Entre los riesgos cabe recordar la necesidad de exigir la prevención respeto de inundaciones, derrumbes, terremotos, volcanismo, entre otros. Todos estos aspectos deben ser tenidos en cuenta por la sociedad, cada vez que se modifique el paisaje sea para urbanizaciones, explotaciones mineras o agropecuarias, para construcción de rutas, diques, etc.

Cada intervención humana en el territorio produce, simultáneamente, impactos ambientales positivos y negativos, y la sociedad alfabetizada debería participar de las Audiencias Públicas previstas en las leyes, a fin de realizar un balance y decidir si se otorga la“Licencia Social” para aquellos proyectos que tengan un balance claramente positivo y contribuyan al bien común, en el marco de un Desarrollo Sustentable.

¿Cuáles son las cuestiones que benefician este tipo de congresos a los geólogos?

En esta oportunidad, el XX Congreso Geológico Argentino funcionó bajo el lema”Geología, Presente y Futuro” y definió cuatro ejes centrales: Investigación, Energía, Recursos Naturales y Enseñanza. Es la primera vez que la Enseñanza de la Geología ocupa un papel relevante en estos congresos.

La actividad permitió compartir información sobre el estado de la enseñanza de la geología en el país y reflexionar sobre la responsabilidad de la comunidad geológica sobre diferentes aspectos. Entre ellos, cabe señalar la producción de textos escolares, como así también el apoyo y promoción de la especialidad “Geolodáctica”, como un nuevo campo disciplinar que, al igual que otras ciencias, se ocupa del desarrollo y de la investigación sobre la didáctica de la geología y de otras geociencias. Ha sido una excelente oportunidad para transmitir estas preocupaciones a más de 1000 geólogos que asistieron al congreso procedentes de toda la Argentina y de otros países.

¿Qué significa haber recibido el “Premio Juan José Nágera”?

Es un gran honor y siento satisfacción por haber sido merecedor del premio “a la difusión de la geología” en Argentina. Al mismo tiempo, agradezco a la Asociación Geológica Argentina la valoración que realizó de las iniciativas, trabajos e investigaciones que he realizado durante más de veinte años.

El premio significa el reconocimiento por los logros alcanzados con esfuerzos que no fueron sólo personales, fueron compartidos con mi esposa y mi hija a quienes agradezco por el generoso acompañamiento que hizo posible mi tarea, por momentos solitaria, en un campo que tiene escaso desarrollo en el país.

Además, interpreto que el premio tiene otro significado; es una comprobación de que, al igual que otros científicos orientados a la educación, es posible que un geólogo desarrolle su carrera como docente e investigador universitario incorporando a la didáctica de la geología como objeto de estudio. Por otra parte, significa un estímulo para continuar y profundizar el trabajo en esta temática. Se trata de un desafío que acepto, pero con algunas limitaciones fácticas y presupuestarias derivadas de mi condición de docente jubilado. Sin embargo, me gustaría que dicho estímulo fuese llevado a la práctica por los jóvenes geólogos que sientan placer de compartir sus conocimientos con la comunidad.

Siendo jubilado de la Facultad, ¿Por qué razones continúa comprometido con la geología?

En realidad, siento que mi compromiso no es estrictamente con la geología sino con su enseñanza y divulgación para beneficio de la sociedad. Creo que la principal razón, es que me da placer compartir con otros mis experiencias y conocimientos sobre el funcionamiento de la tierra. De igual modo, me da satisfacción cuando mis interlocutores (alumnos, amigos, otras personas) se entusiasman, y agradecen, al comprender que los paisajes tienen historias de millones de años y que pueden reconstruirse “dialogando” con las rocas para conocer los secretos que ellas guardan en sus pétreas memorias.

Creo que hay otras razones, derivadas de las reflexiones sobre mis primeros diez años de trabajo como geólogo minero en empresas estatales y privadas. Durante ese período pude tomar contacto con personas de diversa posición social y cultural, desde los esforzados obreros mineros de la Puna y de las sierras de San Luis, hasta algunos empresarios multimillonarios.

En todos ellos, salvo raras excepciones, pude percibir un común denominador: el analfabetismo geológico. Ese “descubrimiento” se ponía de manifiesto en cada oportunidad que teníamos que comunicarnos para compartir informaciones y para tomar decisiones sobre planes y objetivos del trabajo minero. Ese hallazgo, también era, y es, una evidencia que el sistema educativo desde hace más de 40 años tenía, y aún tiene, carencias en la enseñanza de la Geología.

Durante los últimos 30 años de trabajo universitario, hasta fines del 2015, intenté contribuir con la enseñanza de la geología y desde entonces sigo haciéndolo desde esta nueva etapa de vida como jubilado. Lo hago porque, para mí, la jubilación no es sinónimo de pasividad, sino la posibilidad de seguir pensando, actuando, pero con diferentes ritmos y objetivos. También, continúo porque me da gusto saber que la tarea que desarrollé durante tantos años sigue siendo necesaria y demandada. Finalmente, siento la necesidad de retribuir a la sociedad la posibilidad haber podido “ganarme la vida”, luego de haber estudiado una carrera en la universidad pública y gratuita argentina.

Acerca del Dr. Juan José Nágera (1887-1966)

Fue el segundo geólogo graduado de una universidad en la Argentina, creador, en 1927, de la “Doctrina del Mar Libre, o Doctrina Nágera”: teoría de la soberanía de las 200 millas marinas y destacó su importancia para obtener petróleo de la plataforma submarina.

Fue cofundador de la Asociación Geológica Argentina, y su primer presidente. También fundó con otros científicos de su generación la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos y de la Sociedad Ornitológica del Plata.

A lo largo de su vida publicó varios artículos de divulgación científica en revistas y periódicos argentinos. Fue profesor de las Universidades de La Plata, y Buenos Aires.

Prensa FCFMyN