Orientación Vocacional: un programa para construir futuro


Orientación Vocacional: un programa para construir futuro

El programa de Orientación Vocacional y Ocupacional (OVO) es uno de los servicios que ofrece la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) de manera gratuita, permanente y abierta a la comunidad. Las inscripciones se realizan de lunes a viernes en mesa informativa de Rectorado de 9:00 a 12:00 o de 15:00 a 17:00 horas.

El programa OVO funciona dentro de la Universidad desde el año 2009. Antes de establecerse como programa en sí, se trabajaba desde las escuelas como proyecto de extensión. El equipo es coordinado por la Lic. Valeria Polo y está integrado por cinco (5) alumnos avanzados en la carrera Licenciatura en Psicología.

Dentro de los trabajos que realizan se destacan los trayectos con alumnos que se inscriben espontáneamente y con escuelas que se acercan. El primer encuentro se realiza con grupos no mayores a 30 alumnos y luego se continúa con la instancia individual, en la que se realizan alrededor de cinco (5) encuentros personales en los que se aplican entrevistas y test proyectivos.

Los orientadores acompañan a los alumnos en el trayecto de orientación, realizando intervenciones sobre lo que el alumno trae como conflicto, pero la elección final, la realiza el propio alumno.

Cuando se habla de orientación vocacional, los profesionales lo hacen refiriéndose a un proceso que posee tiempos prolongados ya que cada alumno tiene su propio tiempo personal. Desde OVO se ofrecen procesos grupales e individuales, en los que se trabaja conociendo la historia, miedos y obstáculos de cada uno de los chicos.

Los procesos grupales funcionan al estilo de grupos terapéuticos, donde los participantes se identifican unos con los otros y realizan actividades a través de imágenes con las que forman relatos. Dentro de estos grupos y subgrupos que se conforman, emergen distintas problemáticas y tópicos. A partir de todo lo que surge en estas actividades es con lo que trabajan los profesionales.

¿Qué pasa si elijo mal?, ¿Cómo sé si mi carrera me va a seguir gustando dentro de unos años?, ¿Mi carrera tiene salida laboral en la Provincia?. Éstos son algunos de los interrogantes que surgen generalmente en los grupos, sumado al miedo a la Universidad, a fracasar, al irse a vivir a otra provincias o al no saber si estudiar o trabajar es la mejor opción.

“Hay muchas preocupaciones, cada caso es particular, pero alguna de las más frecuentes son si la carrera que se elige es la correcta para ese sujeto, si les será posible completar la carrera. Luego hay otras relacionadas a la salida laboral y al plazo para finalizar una carrera”, afirmó Polo.

Con las escuelas se aplican dispositivos para grupos más numerosos, trabajando las representaciones sociales con las que vienen los alumnos. Según los orientadores, los chicos se dejan llevar por comentarios sobre las carreras que tienen que ver con la poca o mucha salida laboral, la cantidad de profesionales que existen en el mercado, el sueldo que ganarán en un futuro estudiando algunas carreras, etc.

Sobre esto, el orientador Roberto Netto, afirma: “Trabajamos fortaleciendo a la persona para que entienda su rol activo para su vida. Una vez hecho esto, la idea es que puedan construir un proyecto profesional, ya sea seguir una carrera o un trabajo de calidad con sus propios intereses”.

Con respecto a la respuesta de los alumnos, los orientadores remarcaron que se muestran muy entusiasmados con la propuesta. Sin embargo, cuando comienzan con el programa muchos creen que van a realizar un test con el que obtendrán resultados rápidos. Desde el Programa OVO se realizan procesos, donde los test son herramientas auxiliares y secundarias, priorizando el intercambio cara a cara y la reflexión.

El proceso tiene distintas instancias: la primera es la pregunta hacia uno mismo: ¿Qué es lo que me gusta?, ¿Qué quiero tener?, ¿Qué quiero hacer? y todo aquello que tiene que ver con el auto-conocimiento. Cuando esto se tiene en claro, se puede comenzar a buscar una carrera.

Daniela Miranda, orientadora de OVO, remarca que muchas veces los estudiantes hacen el camino inverso, pensando primero en la salida laboral y olvidándose de ellos mismos, pero el punto de inicio está siempre en ellos. “No hay una carrera a la medida de ellos, sino que ellos tienen que hacer suya esa carrera”, dijo.

Año a año el Programa ha ido creciendo. Esto se debe a la gran demanda que poseen de distintos colegios secundarios tanto de la capital como del interior de la Provincia. Sobre esto, Miranda remarca la importancia del rol de los profesores del nivel secundario que llevan a los alumnos al programa, ya que muchos estudiantes toman a los docentes como modelos a seguir. Por ello, destaca la alegría que para el grupo supone que cada vez sean más los colegios que se acercan.

“Los estudiantes deben ser activos constructores de su futuro profesional, sujetos comprometidos con ellos mismos y con sus decisiones. De esta manera, se fomenta a los alumnos a construir una carrera desde uno mismo y para uno mismo”, define Netto el rol de los alumnos con los que trabajan. “Acompañamos a los chicos en este momento importante de sus vidas. Nuestro propósito es brindarles la posibilidad de que se escuchen a si mismos y logren ver a la Universidad como una institución y no como otro mundo al que temen acceder”, dijo.

Las inscripciones están abiertas de febrero hasta fines de octubre. Los interesados pueden realizar sus consultas vía correo electrónico a: ovounsl@gmail.com o al sitio web: https://bit.ly/2DWZNuS